Peelings Químicos

Pieles sensibles, refuerza, exfolia y repara. El ácido azeláico se caracteriza por sus propiedades seborreguladoras, normalizadotas de la queratinización, bacteriostóticas y reguladoras de la pigmentación. Por todas estas propiedades este peeling estaría indicado para tratar acné, hiperpigmentaciones y el fotoenvejecimiento cutáneo.

El ácido salicílico es conocido por sus propiedades queratolíticas y comedolítias. Este tratamiento mejora el acné a través de la eliminación de la capa superficial de la epidermis rompiendo el techo de las pústulas y comedones haciendo a la vez un efecto antisépitico, antimicrobiano y antiinflamatorio.

Combinacón de ácidos de alta efectividad para el tratamiento de las manchas cutáneas, tono irregular y envejecimiento. La fórmula que compone este peeling (ácido salicílico, láctico y cítrico en distintas proporciones) permite realizar un tratamiento seguro y sin ningún tipo de incomodidad.

Peeling combinado de acción despigmentante. Especialmente indicado para tratar discromías, hiperpigmentaciones y fotoenvejecimiento. Este tratamiento favorece la inhibición de la melanogénesis, actuando sobre los melanocitos hiperactivos. Atenúa progresivamente el color de las hiperpigmentaciones y reduce el tamaño de las mismas.

El ácido glicólico permite exfoliar la epidermis dejando la piel con un aspecto luminoso y saludable. Estimula la producción de colágeno impulsando la mejoría de las finas líneas de expresión, arrugas y cicatrices. También puede disminuir la hiperpigmentación asociada por los excesos solares.

El peeling con ácido láctico es apropiado para todo tipo de pieles incluyendo pieles de fototipo oscuro. Ejerce un efecto hidratante natural sobre la piel al atraer hacia la capa córnea moléculas de agua y estimula la síntesis de ceramidas modulando la función de barrera protectora. Tiene un efecto clarificante y antioxidante. 

Sistema de peeling con activos liposomados que actúan de forma selectiva y eficaz en el Adn reparando las células que han sido dañadas por la radiación solar. Unifica el tono de la piel y disminuye las arrugas. Protege la piel de los radicales libres y potencia los efectos de las vitaminas C y E.

El ácido ferúlico se caracteriza por sus propiedades antioxidantes al proteger la piel de las agresiones causadas por los radicales libres, inhibiendo y neutralizando su acción. Proporciona protección a la piel de la radiación UVA y UVB contribuyendo a minimizar los daños producidos por el sol.